El sentimiento de completo desinterés y el sentimiento de sentirse
vivo y feliz. Estoy viva y feliz y nada ni nadie lo cambiará. Nuestro pasado
nos crea, desde quebrarnos a enseñarnos como vivir y amar, o desde hacernos
fuertes hasta destruirnos. Una vez pasé mí tiempo construyendo paredes a mí
alrededor. Las construí tan fuertes de modo que nadie fuera capaz de volver a
lastimarme. Odié la sensación de ser vulnerable y no quise lastimar. Volqué la
mayor parte de mi dolor emocional sobre mí y me sentí segura. Estaba segura
escondida detrás de esas paredes y segura sabiendo que nadie podría
derribarlas. Pero alguien lo hizo y me convertí en lo que juré nunca más volver
a ser, vulnerable. Así es como es el amor, así es como es la vida.
Vulnerabilidad y dolor. No vivís hasta que caes y no caes hasta que te
convertís en una personita vulnerable.
No es la caída la que te obliga a volver
a levantarte, sino la experiencia que atravesamos.
La vida te tira abajo pero también tiene la tendencia de recogerte
de vuelta.


