Es un mundo de ilusiones, mi parque de depresiones. No te asustes, abre solo para vos.

29.8.11

Destroy what destroys you.

Parecía ayer cuando bromeábamos acerca de nuestros sentimientos. Todo lindo hasta que yo tomé la mentira como verdad y se pudrió todo. Tenía la esperanza que detrás de tanto circo por ahí había un magia sin trucos. Por tu lado te viste complicado y por el mío había caído rendida a tus pies. A tus pies, a tus brazos, a tu boca y las dulces palabras que salían de ella. Y cuando lo bueno se acerca es porque lo malo viene detrás. Te odié, odié esos mismos pies, brazos, boca y palabras estúpidas que salían de ella. Me sorprendió un ataque de rencor-dolor, algo así como el despecho. Borré tu celular, te eliminé del msn y arranqué cada hoja en que aparecían tu nombre con el mío. Te eliminé de mi vida en un abrir y cerrar de ojos. Te volviste un extraño. Te ignoré hasta que pude. Hasta que pude porque no te bastó, querías más de mi autodestrucción. Tremendo insaciable terminaste siendo. Empezaste desde cero: un saludo, una mirada, una insinuación, una que otra copita y porro demás y te vi dando vueltas a mi alrededor. Pero al fin y al cabo no hiciste nada. Nunca haces nada. Y yo me quedo con las ganas porque vuelvo a ser la misma pelotuda de antes. Vuelvo a la salida de donde partí y a la mierda  con el casillero donde estaba. Te odio y a la vez tengo ansias de más. A fin de cuentas me convertí en una maldita adicta a vos. Una masoquista.

Y no, no me alcanza con dedicarte mil entradas.
Ahí te va la mil y una.

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