Es un mundo de ilusiones, mi parque de depresiones. No te asustes, abre solo para vos.

17.11.11

Autodestructivo como yo.

Desde que tengo memoria, sin que recibiera una explicación a cambio, comprendí que la soledad era parte del trayecto en este pequeño proyecto llamado vida. Y esto muy a mi pesar duele en el cuerpo, enferma. Que no tener en quien apoyarse te destruye poco a poco. Los cuentos de hadas son sólo eso, cuentos, no se asemejan ni en una pizca a la dura realidad. Intuir que la confianza es para pocos privilegiados me costó más de una década, trastabille más de una vez con cada amigo que al parecer no era tan amigo. Pero ser humano es errar, tropezar con la misma piedra y volverte a levantar. Gracias a ello aprendí, aprendí que poca gente vale la pena, que poca gente se toma en serio una amistad fuera del interés. Claro que ya no resisto ni cinco minutos más de esto psicodolores autodestructivos, que empecé a guardarme cosas, y entonces, lentamente, comencé a guardarme todo. Tengo secretos ahora, secretos que permanecen a un brazo de distancia, detrás de una puerta, a kilómetros más allá de la sociedad. Es confidencial que escribo y sobre todo que existe mi queridísimo Blog. Nadie sabe sobre algunos capítulos de mi autobiografía futura. Quién se imaginaría que esquivo las comidas, que a veces ansió con enorme desesperación desaparecer. Se muy bien que estoy mal en eso, nunca entendí como se llegaba a ese punto y heme aquí ahora. En cuatro días se avecina mi cumpleaños número diecisiete y como es de esperar va a ser un fiasco. Parece que no lo voy a festejar, la voy a pasar encerrada en mi casa. Puede que aparente ser una amargada, pero es que ni siquiera tengo a quien invitar a "festejar" mi vida.

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